LA CONDUCCIÓN AL SEPULCRO


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La Conducción al Sepulcro

Artículo de Rosa Martín Vaquero

El paso de la Conducción al Sepulcro se realizó por un encargo de la Cofradía del Santo Entierro según consta en el Libro de Actas y Cuentas de esta Cofradía. Se estrenó el día 5 de Abril de 1901 y desde entonces sigue procesionando en los desfiles de la Semana Santa zamorana. La Cofradía a la que pertenece documentalmente consta que en 1593 estaba ya constituida y unida desde el principio al gremio de los sederos de la ciudad aunque una serie de documentos nos dicen que ya existía esta procesión en la primera mitad del siglo XVI. Por desgracia no se conservan los estatutos fundacionales de esta Cofradía; el más antiguo es un manuscrito que recoge los estatutos de la Cofradía de 1867 y otros posteriores de los años 1924, 1931 y 1951. Tenía su sede en la Iglesia de San Esteban, donde estuvieron al principio sus pasos; desde 1964 se guardan en el actual Museo de Semana Santa.
El paso que nos atañe y en el que nos vamos a centrar es el de La Conducción al Sepulcro. La Conducción como popularmente se le conoce fue un encargo más que la Cofradía hizo en su día con el fin de ir completando las escenas de la Pasión de la tarde del Viernes Santo. En la Junta llevada a cabo el 13 de Mayo de 1900 Ildefonso Rodríguez, administrador en aquel momento de la Cofradía, presentó un cuadro sobre La Conducción al Sepulcro del Salvador “compuesto de ocho figuras” proponiendo la construcción de un paso en dicha actitud, que fue aprobado por la Cofradía.
En la junta llevada a cabo el 14 de Mayo de ese mismo año se acordó el hacer una suscripción entre los hermanos de vara y pedir, a su vez, cada cofrade a conocidos ante la falta de fondos para la construcción del paso. Se ofreció el abrir una suscripción particular (el Sr. Calamita, propietario del periódico “Heraldo de Zamora” y el Sr. Gabriel Pérez, hizo el mismo ofrecimiento en “El Correo de Zamora”, siendo aceptadas ambas proposiciones. Acordaron se les escribiera a varios artistas pidiéndoles presupuesto del coste del referido cuadro, al cual debían ajustarse, e imponiendo como condición que tenían que venir a Zamora a conocer los grupos escultóricos para que no desentonasen del resto de las Cofradías. Para ello se nombró una comisión encargada de todos los trabajos con plenos poderes para contratar y admitir la referida obra. Para la construcción del paso se recaudaron un total de Cinco mil doscientas cuarenta y cinco pesetas, de las cuales dos mil setecientas cincuenta y siete pesetas con cincuenta céntimos fueron sufragadas por los hermanos de la Cofradía y el resto en suscripción popular y donativos. En la junta de 2 de Julio de 1900, folio 219, en sesión extraordinaria de la misma se da cuenta de las cartas y bocetos recibidos. En la junta del 2 de Abril de 1901, por la comisión nombrada por la Cofradía para la construcción del paso de la Conducción del Señor al Sepulcro, el administrador hizo saber que los había citado para examinar la obra encargada al Sr. Garrós y si estaba conforme a las condiciones admitirla; hizo a su vez saber que el escultor se refirió a que la talla de la mesa no estaba aún concluida, pero que la llevaría y la mandaría concluir lo más pronto posible. La comisión se hizo cargo de la obra, quedando satisfecha del cumplimiento del Sr. Garrós.
En las cuentas firmadas el 1 de Mayo de 1901, por el administrador, Ildefonso Rodríguez, y el contador, José Galán, se anotan las sumas recaudadas por la suscripción, por la aportación de los hermanos y demás personas que colaboraron, con un total de 5.239, 50 Ptas. y, a continuación en data se recoge el coste del paso, y especificando las partidas de cada pago, por la talla, los paños, la madera del paso, el carpintero, estancia del escultor, el pintor, el herrero, material, almohadillas, botones, convite, gastos de certificaciones y correos, y los seis faroles para el paso nuevo.
En relación con el cuadro que según consta sirvió de modelo al escultor, realizado por Antonio Ciseri con el título “Il transporto de Cristo” se conserva una copia del original en la galería de arte moderno del palacio Pitti de Florencia, donada posteriormente por la familia. Podemos apreciar cómo el escultor Garrós se ajustó al óleo en la composición, número de figuras, así como en su disposición, si bien introdujo pequeñas modificaciones en los ropajes y en las actitudes de las figuras. Observamos como las figuras de la Virgen, las tres Marías y San Juan presentan grandes anchuras y los ropajes son más ampulosos; en la figura de la Virgen difiere la hechura del manto y del vestido, con mangas muy amplias y la disposición de las manos. La Magdalena, en posición inclinada hacia delante, tiene el cabello hacia delante y se cubre el rostro con las manos, la figura de Jesús está muy bien lograda y José de Arimatea y Nicodemus también presentan mayor robustez que las de Garrós.
Hemos de tener en cuenta, no obstante, que son diferentes técnicas las empleadas en la representación del motivo además del tiempo transcurrido entre las dos obras. Antonio Ciseri, pintor del cuadro que sirvió de modelo, nace en Ronco (Italia) en 1821 y muere en Florencia en 1891; fue profesor de la academia de Florencia donde estudio y en sus composiciones religiosas hace un dibujo apurado en que combina con cierta composición teatral, disponiendo los personajes con habilidad. El escultor José María Garrós Nogué copio del cuadro años después de que el pintor hubiera muerto, por lo que la estética y el momento tuvieron sin duda que influir ya que las dos obras fueron realizadas por dos artistas que se dedicaban a dos concepciones plásticas diferentes-pintura y escultura-. No obstante, todas las artes del momento tienen una estrecha relación en cuanto a los modelos seguidos, pero conservan a la vez independencia en su realización, por lo que aunque se copian los modelos, grabados, dibujos, etc., de tiempos pasados, estos se adaptan a la época o período en que se realiza, así como a los gustos del momento.

Cuadro de Antonio Ciseri "Il Transporto di Cristo" que sirvio de modelo a Garrós para tallar el grupo escultórico.


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